El 60.7% de los participantes apoya que el Estado sea el principal proveedor de empleo y servicios básicos, y a la misma vez, un 75.5% está en desacuerdo con que el sistema socialista sea la mejor opción para el desarrollo de Cuba.
Estos resultados revelan una ciudadanía que anhela los ideales democráticos, pero moldeada por la precariedad, prioriza el orden y la provisión material a costa de los principios abstractos de la libertad.
Esta ambivalencia no debe leerse como una inconsistencia ideológica, sino como una forma de “negociación adaptativa”, donde las aspiraciones de transformación conviven con las urgencias de la supervivencia cotidiana en un contexto de crisis estructural, represión y carencia de alternativas institucionales viables.
Este es un fragmento de nuestro estudio “Más allá del miedo ¿Qué está cambiando cuando nada parece cambiar? Un estudio de 360º sobre la disidencia latente en Cuba”, realizado por Cuba Data, entre septiembre de 2024 y enero de 2025 a una muestra panel de 1,658 residentes en Cuba.
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