Este estudio cubadata “igualdad de género y participación política de las mujeres en Cuba” analiza en profundidad las brechas de género cuba y las realidades ocultas que persisten más allá de los indicadores oficiales. Los tres objetivos principales fueron:

A) examinar la igualdad de género en Cuba más allá de las cifras macro (educación, empleo, representación parlamentaria) para revelar las experiencias cotidianas de las cubanas,

B) identificar áreas críticas de desigualdad (salud, inseguridad alimentaria, violencia de género) y su impacto directo en la participación política mujeres cuba, y

C) analizar cómo la crisis económica y la economía informal intensifican las brechas de género, especialmente la doble/triple jornada de las mujeres.

El estudio no recolecta una nueva muestra primaria, sino que realiza un análisis multidimensional con enfoque de género sobre el Primer panel multidimensional 2022 y diversas encuestas Cubadata 2022-2023 (miles de respuestas de todas las provincias de Cuba).

El resumen de los principales hallazgos muestra persistentes desigualdades estructurales:

Las mujeres reportan significativamente mayor inseguridad alimentaria (42,8 % reducen variedad de alimentos diariamente vs. 32,1 % hombres; 22,7 % se quedan sin alimentos vs. 8,8 % hombres) y violencia relacionada con la comida (25,3 % chantajeadas sexualmente a diario vs. 3,9 % hombres; 23,7 % insultadas/maltratadas por alimentos vs. 3,9 % hombres).

Mayor violencia de género (incluyendo violencia alimentaria y doméstica) y morbilidad física/emocional, lo que limita su tiempo, energía y confianza para participar políticamente.

Menor autodeterminación política, menor acceso a información política y menor apoyo social. Las mujeres tienen menor intención de participación política, mayor conformidad con el Gobierno y mayor escepticismo sobre el impacto de las protestas (36,3 % creen que “no cambian nada” vs. 18,9 % hombres).

Mayor exposición a coacción política (“siempre” presionadas para votar a favor del Gobierno).

La economía informal y el sector turístico ofrecen ingresos pero imponen doble/triple carga (trabajo remunerado + doméstico + cuidado), especialmente entre mujeres con inseguridad alimentaria severa.

Aunque Cuba destaca en representación parlamentaria femenina (55,7 % Asamblea Nacional), la brecha es enorme en cargos de alto nivel (solo 18,5 % ministras) y poder real de decisión.

Este estudio igualdad genero cuba y participacion politica mujeres cuba revela que las “realidades ocultas” —inseguridad alimentaria, violencia de género, coacción y sobrecarga de cuidados— erosionan la agencia política de las mujeres y perpetúan desigualdades estructurales pese a los avances macro proclamados oficialmente. La crisis económica agrava estas brechas, empujando a las mujeres hacia empleos más precarios e informales. Se concluye que aún falta un esfuerzo considerable para lograr una verdadera igualdad de género en Cuba, especialmente en el ejercicio pleno de derechos políticos y la reducción de la violencia y la inseguridad alimentaria.

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